Consejos para ahorrar dinero en los envíos

82 / 100 Funciona gracias a Rank Math SEO Para los propietarios de pequeñas empresas, ahorrar dinero suele ser el objetivo número uno de la compañía. Los presupuestos son pequeños, por …

Factores antes de enviar un paquete frágil

89 / 100 Funciona gracias a Rank Math SEO ¿Envías un paquete frágil pero no sabes cómo enviarlo de forma segura? Aunque el servicio de mensajería forma parte de nuestra vida …

Consejos para una gestión logística eficaz

84 / 100 Funciona gracias a Rank Math SEO Cuanto más grande sea tu operación, más pasos tendrá en su plan logístico y más difícil será su gestión. Una cadena de …

Experiencia con una cuenta individual
86 / 100

Tener experiencia con una cuenta individual a los estudiantes les da la oportunidad de aprender a manejar mejor sus finanzas.

Experiencia práctica

Los estudiantes admiten que se sienten menos preparados para administrar su dinero que cualquier otro aspecto de la vida universitaria.

Y “sentirse preparado para administrar el dinero en la universidad no estaba relacionado con la experiencia de un estudiante con las tarjetas de crédito; en realidad, disminuyó a medida que obtuvieron tarjetas antes”.

Lo que realmente marca una diferencia positiva tanto en su conocimiento financiero como en su comportamiento es la experiencia con una cuenta corriente.

Terminal de tarjeta

“Los estudiantes con una cuenta corriente, especialmente una cuenta individual, están notablemente más preparados que los que no están bancarizados con una tarjeta de credito“.

A lo largo de los años, mi posición ha sido que una cuenta corriente vinculada a una tarjeta de débito es la mejor manera de enseñar a los adolescentes a administrar un bonche de efectivo real, especialmente si ganan su propio dinero o se van a la universidad.

Ya sea que administren la cuenta en papel, en línea o con una aplicación, el acto de rastrear sus gastos y evitar sobregiros es una disciplina práctica invaluable.

Sin embargo, con las tarjetas de crédito, los jóvenes no aprenden la responsabilidad personal siempre que los padres paguen la cuenta, lo que generalmente hacen.

Una vez que los jóvenes han demostrado que son lo suficientemente maduros para pagar las facturas o por sí mismos (piensa en el alquiler de los estudiantes universitarios) sin sobregirar sus cuentas corrientes, pueden solicitar una tarjeta de crédito por su cuenta cuando cumplan 21 años.

Escuelas juegan un papel

Tomar un curso de educación financiera en la escuela secundaria también impulsa el conocimiento financiero de los estudiantes y promueve un comportamiento financiero responsable.

En definitiva, los estudiantes cuanto antes tienen que tener una cuenta corriente o una tarjeta de crédito para generar experiencia y sepan cuidar su dinero.