28/08/2026

James Journey

Mundo del emprendimiento

Cómo invertir durante una recesión

Recesión 2025: Invertir en un entorno incierto

43 / 100 Puntuación SEO

La economía de Estados Unidos se encuentra en una posición relativamente robusta de cara a 2025, pero aunque la inflación ha disminuido, el progreso ha sido algo irregular. Los mercados laborales han mostrado signos de desaceleración, y la Reserva Federal ha comenzado a reducir las tasas de interés desde sus niveles más altos en décadas.

Muchos economistas, incluidos los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), anticipan una desaceleración económica en 2025, con una disminución en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) pero sin llegar a una recesión. Sin embargo, cualquier error en la política de la Reserva Federal podría tener efectos negativos para la economía, lo que convierte los próximos meses en un periodo clave para el banco central. Si la Reserva Federal reduce las tasas demasiado rápido, podría desencadenar un repunte de la inflación. Por otro lado, si lo hace con demasiada lentitud, podría empujar a la economía hacia una recesión.

Las recesiones no son eventos catastróficos y han sido comunes a lo largo de la historia. Sin embargo, los inversores pueden aprovechar una posible desaceleración económica si entienden los riesgos clave y posicionan sus carteras adecuadamente.

 

 

Riesgos para la recesión en 2025

Dos factores principales podrían ser determinantes para el futuro económico en 2025: inflación y aranceles.

La inflación sigue siendo una preocupación importante para 2025. Aunque ha bajado desde el máximo de 40 años alcanzado en 2022, aún está por encima del objetivo de la Reserva Federal. Aunque la inflación general ha disminuido, la inflación subyacente, excluyendo alimentos y energía, permanece más alta de lo esperado.

 

Recesión económica para el 2025

 

 

 

Los aranceles también constituyen un riesgo. Las políticas arancelarias, como las prometidas por la administración de Donald Trump, podrían afectar el comercio global, encareciendo los productos importados y exacerbando la inflación en un momento ya complicado para la economía.

Por otro lado, los tipos de interés elevados siguen siendo una preocupación. Si bien la economía estadounidense ha evitado hasta ahora un colapso, los inversores deben seguir vigilando de cerca la evolución del mercado laboral y otros indicadores económicos, ya que las políticas monetarias restrictivas pueden tener efectos retardados.

 

 

¿Habrá recesión en 2025?

Aunque la inflación y las tasas altas aún no han arrastrado a la economía estadounidense a una recesión, los datos actuales muestran signos de desaceleración. La tasa de desempleo permanece relativamente baja, pero ha subido desde los mínimos de 2023. Las proyecciones de crecimiento del PIB son moderadas, con una expectativa de ralentización a un 2% en 2025.

El mercado de valores muestra signos positivos, con el S&P 500 en camino de registrar un crecimiento significativo en 2024 y 2025. Sin embargo, algunos modelos sugieren que hay un 42% de probabilidad de que ocurra una recesión en los próximos 12 meses.

 

 

¿Cómo prepararse para una posible recesión?

Si se materializa una recesión, los inversores pueden tomar varias medidas para protegerse y aprovechar las oportunidades que puedan surgir. Una de las estrategias más recomendables es reducir la exposición a acciones volátiles y aumentar la liquidez en efectivo. Esto puede ofrecer flexibilidad para aprovechar oportunidades en el mercado si los precios caen.

Los sectores más defensivos, como servicios públicos, salud y consumo básico, pueden ser mejores opciones durante una recesión, ya que sus beneficios tienden a ser más resistentes a los ciclos económicos. Además, algunos valores, como Walmart, Netflix y T-Mobile, han demostrado tener un rendimiento superior en recesiones pasadas.

Por último, los inversores con una visión a largo plazo pueden optar por mantener su rumbo y continuar invirtiendo en el mercado, incluso en medio de la volatilidad económica. Muchos analistas creen que el S&P 500 continuará su trayectoria alcista debido a factores como la productividad impulsada por la inteligencia artificial y el mantenimiento de impuestos corporativos bajos.

 

 

 

 

 

 

 

México ante la recesión global

Mientras se prevé que la economía estadounidense enfrente retos en 2025, los inversores en México también deben estar preparados para los posibles impactos de una desaceleración global. El peso mexicano, aunque relativamente estable en comparación con otras monedas emergentes, podría experimentar volatilidad si las tasas de interés en Estados Unidos siguen fluctuando o si la inflación global resurge. En este contexto, los inversionistas de nuestro país podrían considerar diversificar sus carteras, buscando inversiones en México integradas por activos en mercados menos sensibles a los ciclos económicos globales o invirtiendo en sectores resilientes, como las telecomunicaciones, la energía renovable o los bienes de consumo esenciales.

Adicionalmente, la economía mexicana se ha visto beneficiada por el fenómeno de la “desglobalización”, donde las empresas están reubicando sus cadenas de suministro más cerca de los Estados Unidos. Este proceso, conocido como nearshoring, ha incrementado la inversión en el país, particularmente en la industria manufacturera. Aprovechar estas oportunidades, como el sector automotriz y la infraestructura, podría ser una vía atractiva para los inversores mexicanos durante tiempos de incertidumbre económica global.

 

 

 

 

En resumen, aunque 2025 podría presentar desafíos económicos, los inversores que monitoreen los riesgos y ajusten sus estrategias podrán estar mejor preparados para enfrentar cualquier eventualidad, tanto en Estados Unidos como en México.

 

 

 


Te interesará leer: Perspectivas del Desempeño del VOO en los Últimos Años